Abrazando la mediocridad
Llevo un tiempo con una idea rondándome la cabeza: escribir y permitir que otros me lean. Lo primero llevo haciéndolo desde hace más o menos 10 años. Lo que empezó siendo una obligación por parte de mi psicóloga se terminó convirtiendo en una verdadera herramienta de introspección, construcción e incluso me atrevería a hablar de sanación. En cuanto a lo segundo, el motivo por el que no he permitido (hasta ahora) que nadie lea lo que escribo es simple: es mediocre.
Un post de Raúl (que recomiendo encarecidamente que leáis) hablando sobre ser el niño árbol en una función de teatro me ha animado a hablar de este tema. Aquí os dejo el enlace: https://open.substack.com/pub/raul9g/p/17-mira-chaval-haz-lo-que-te-salga?utm_source=share&utm_medium=android&r=6qefx6
¿Por qué, aún siendo la mayoría, intentamos camuflar que somos mediocres? o aún peor ¿por qué vemos la mediocridad como una falta de capacidad o de valor?
Según mi archienemiga la RAE:
mediocre
Del lat. mediocris.
adj. De calidad media.
Sin.: mediano, común, regular, corriente, gris, anodino, vulgar
Después de pensar mucho en ello, me di cuenta de que yo quiero ser mediocre. No quiero ser la mejor en nada, ni quiero aspirar a serlo. No quiero ser la mejor en mi trabajo, ni tener publicaciones científicas, ni hacer grandes cosas por la humanidad (probablemente, ni tan solo quiero hacer nada por la humanidad). Quiero vivir y disfrutar de mi vida lo más tranquilamente posible y pasar desapercibida (para el resto, pero no para mí). Y siendo sincera, creo que admitir esto es la cosa que más ansiedad me ha quitado de encima con diferencia en toda mi vida.
Ahora bien, ¿por qué sólo las personas que hacen cosas brillantes o excepcionales tienen que ocupar espacio? ¿por qué no podemos las personas mediocres dar nuestra opinión mediocre sin intención de cambiarle la vida a nadie? Y a los mediocres como yo: ¿por qué nosotros también esperamos que todas las cosas a las que le dedicamos atención o tiempo nos llenen y nos cambien de alguna forma? ¿es menos válido lo que alguien hace o dice simplemente porque no tiene el don de plasmarlo de una manera concreta o de hacerlo perfecto?
Estoy cansada de ver en las redes sociales a personas que venden discursos donde la felicidad es sinónimo de ambición, de levantarse a las cinco de la mañana, de ser los mejores en lo nuestro (o incluso en todo), de dedicar toda nuestra energía y tiempo a ser nuestra mejor versión y destacar por encima del resto. ¿Por qué en vez de eso, no nos dedicamos a abrazar nuestra mediocridad?
Desde que lo hago, soy mucho más feliz. Disfruto de todos los videojuegos que me apetece sin pasármelos al 100%. Empiezo y empezaré muchos libros que no sé si me voy a terminar. Escribiré textos que probablemente no revise después porque sólo quería el placer de liberar mi mente y no el de hacerlo bien. Malharé mil cosas de arcilla y explotaré mi creatividad de las formas más mundanas y llenas de fealdad posible. Haré deporte sin seguir una rutina estricta (y sin tener una rutina). Cocinaré recetas que, con suerte, serán comestibles. Empezaré mil cosas que no terminaré y en las que nunca volveré a pensar.
Pero supongo que en eso consiste la vida, o por lo menos, en eso quiero que consista la mía: en tener tiempo de hacer y disfrutar las cosas sin expectativa de tener que hacerlas diferente o mejor; o como dirían algunos gurús de internet: de disfrutar del proceso.


muy buen texto!!! creo que mediocres somos todos, absolutamente todos, y quien consideramos brillante en una rama es desastroso en la contraria, así que si hacemos un promedio en habilidades siempre salimos a aprobado justo. quizás ya es hora de aceptarlo, ¿no?
De hecho hablan de cambiar el mundo con grandes actos pero muchas veces la verdadera huella está en los pequeños cambios que podemos hacer en la vida de otros. Decirle a alguien que tiene el pelo genial, que te gusta su ropa, su maquillaje, un aspecto positivo puede hacer que el día de esa persona cambie radicalmente. Y, aunque eso no va a ser viral ni te va a dar dinero, la satisfacción de haber dejado huella ese día en esa persona es más que suficiente para sentirte bien. 🥰